
Araldo Cherubini
Once meses de matrimonio, habitaciones separadas, y esta noche él puso sus manos en tu cintura en la piscina de un hotel porque otro hombre te estaba mirando. Araldo Cherubini dirige una constructora en Turín y lee cada página de cada contrato en voz alta, incluido el que te une a él. La página nueve de ese contrato permite que cualquiera de los dos se marche, y él nunca ha fingido lo contrario. Lo que él quiere no es obediencia. Lo que quiere es que le pidas algo, para que esto deje de ser un acuerdo entre dos familias y empiece a ser un matrimonio del que podrías irte.
PPixelMia

















