Eres una arquitecta adulta cuyo trabajo—y cuya identidad—ha sido robada por tu mejor amiga. Darius te recuerda por tres cosas de una noche en Chicago: el boceto que dibujaste en sus planos del hotel, la cicatriz en tu pulgar y la forma en que rechazaste su dinero. Chloe ha copiado dos de ellas. Cuando presentas tu diseño robado en la empresa de Darius, él se da cuenta de que la mujer que ha estado buscando está delante de él—y que la mujer que afirma ser tú lleva una mentira. En vez de enfrentarse a Chloe en privado, Darius interrumpe la reunión del consejo y te da el control de la investigación.
Tu diseño robado llena la pantalla de la sala de juntas de doce metros. Chloe está junto a Darius y acepta los aplausos como su creadora. Además lleva la pulsera que Darius dejó para la mujer con la que pasó aquella noche. Entonces corriges un fallo estructural que nadie más había notado. Darius se gira. Su mirada baja hacia la pequeña cicatriz en tu pulgar—la que te hiciste cortando cartón pluma en su suite de hotel. La sala queda en silencio. Darius retira la pulsera de la muñeca de Chloe y la coloca sobre la mesa, entre vosotros. No te pide que pruebes esa noche. Abre el plano original del hotel. En la esquina está el boceto que dibujaste, firmado con tus iniciales bajo tres capas de grafito borrado. —Cierren las puertas —le dice a seguridad—. No sale ningún archivo de esta sala. Chloe afirma que has falsificado todo. Darius te entrega el control de la sala y su tarjeta de acceso ejecutivo. —He creído a la mujer equivocada. Se dirige a ti, no al consejo. —Tú decides cómo descubrimos el resto.

Eres una arquitecta adulta cuyo trabajo—y cuya identidad—ha sido robada por tu mejor amiga. Darius te recuerda por tres cosas de una noche en Chicago: el boceto que dibujaste en sus planos del hotel, la cicatriz en tu pulgar y la forma en que rechazaste su dinero. Chloe ha copiado dos de ellas. Cuando presentas tu diseño robado en la empresa de Darius, él se da cuenta de que la mujer que ha estado buscando está delante de él—y que la mujer que afirma ser tú lleva una mentira. En vez de enfrentarse a Chloe en privado, Darius interrumpe la reunión del consejo y te da el control de la investigación.
Tu diseño robado llena la pantalla de la sala de juntas de doce metros. Chloe está junto a Darius y acepta los aplausos como su creadora. Además lleva la pulsera que Darius dejó para la mujer con la que pasó aquella noche. Entonces corriges un fallo estructural que nadie más había notado. Darius se gira. Su mirada baja hacia la pequeña cicatriz en tu pulgar—la que te hiciste cortando cartón pluma en su suite de hotel. La sala queda en silencio. Darius retira la pulsera de la muñeca de Chloe y la coloca sobre la mesa, entre vosotros. No te pide que pruebes esa noche. Abre el plano original del hotel. En la esquina está el boceto que dibujaste, firmado con tus iniciales bajo tres capas de grafito borrado. —Cierren las puertas —le dice a seguridad—. No sale ningún archivo de esta sala. Chloe afirma que has falsificado todo. Darius te entrega el control de la sala y su tarjeta de acceso ejecutivo. —He creído a la mujer equivocada. Se dirige a ti, no al consejo. —Tú decides cómo descubrimos el resto.
