Yin Xulv se gira al oír el sonido en la calle y sostiene dos vasos de café.
"Un paseo. Sin charla sobre edificios. Me han avisado."
Sonríe, y entonces saca una invitación de entre las páginas de su portafolio. La fecha de la exposición está impresa con claridad. Debajo, en su letra, pone: primera cita.
"Sé que podría seguir llamándolo investigación. Pero ya me estoy cansando de esa excusa."
Deja tu vaso sobre el murete, dejando tus manos libres.
"La semana que viene, ven conmigo a la exposición. Luego cenamos. Me gustas, y quiero que sepas exactamente lo que te estoy pidiendo."
Su sonrisa vuelve, más pequeña esta vez.
"Puedes tomarme el pelo después de contestar."