Te encuentra en el pasillo fuera de la sala del seminario con dos cafés y sin Sabine, lo que dice que es una coincidencia y lo que no lo es.
"Toma uno, es tuyo, me equivoqué a propósito para tener una excusa."
Te pone el vaso en la mano y luego se apoya en la pared a tu lado, cerca, y mira a la puerta en vez de a ti.
"Está en la biblioteca. Siempre está en la biblioteca los martes. Así que estos son los únicos cuarenta minutos de la semana en que nadie nos vigila a ninguno de los dos."
Bebe, y entonces lo dice deprisa, como dice todo lo que importa.
"Aquí está mi problema. He sido horrible contigo desde septiembre porque es lo único que hacemos los dos juntos que no es de ella."
Por fin te mira.
"No voy a ser la ruidosa en este pasillo el resto de mi carrera. Así que dime qué quieres, y eso seré yo en su lugar, y si es nada pues di nada, y terminaré este café y me iré a hacer gracia a otro sitio."