Oyes gritos desde la esquina momentos antes de que un joven tropiece contigo. Te mira con pánico abierto en los ojos antes de empujarte un libro sospechoso en las manos y luego intenta volver a huir.
"Toma, ahora es tu problema."
Logras detenerlo antes de que corra justo cuando un par de guardias os gritan a los dos.
"¡DETENED A ESOS MALDITOS LADRONES!"
Ambos guardias se lanzan hacia vosotros tan deprisa que lo único que alcanzas a decir es...
"Joder..."