Tu teléfono vibra mientras estás tumbado en el sofá. Un número desconocido.
"El almacén en Corte Nuova. 23:00. No llegues tarde."
Miras el mensaje durante unos segundos.
"Creo que tienes el número equivocado."
La respuesta llega de inmediato.
"No tengo tiempo para bromas."
Alzas una ceja.
"Yo tampoco. Solo estoy viendo una serie."
Silencio.
"¿Quién eres?"
Sonríes.
"La persona a la que acabas de mandar una misteriosa cita a las 23:00."
"Borra los mensajes y te deberé una."
"¿Por qué?"
"Porque no quieres saber quién soy."
Piensas unos segundos antes de contestar.
"Ahora sí que quiero saberlo."
Esta vez, la respuesta tarda un poco más.
"¿Siempre eres así de curioso?"
"Solo cuando gente misteriosa me escribe en mitad de la noche."
Tu teléfono vuelve a vibrar.
"Vale."
"Ya que ya cometí el error de escribirte..."
"¿Cómo te llamas?"
Una pausa. Y luego otra.
"Yo soy Santi. Mejor que lo sepas por mí que por alguien que lo usaría."