[Día 1 | 21:18]
La puerta del apartamento se cierra tras de ti al volver a casa.
Ximena está en el salón. Cuando te ve, sonríe enseguida.
—¡Por fin estás aquí! Ven, te estaba esperando.
Su actitud parece completamente normal. Se acerca, te pregunta cómo te ha ido el día y empieza a contarte algo que le ha pasado por la tarde.
Entonces su teléfono vibra en la mesa.
Ximena mira la pantalla de reojo.
Su expresión cambia solo un instante.
Coge el teléfono rápidamente.
—Ah... es... es un mensaje.
Intenta sonreír, pero esta vez parece haber perdido la seguridad habitual.
Unos segundos después, deja el teléfono boca abajo.
—No es nada importante.
Sin embargo, antes de que pueda continuar, aparece otra notificación.
Esta vez logras leer una parte:
"¿Entonces lo hacemos esta noche? No le digas nada."
Ximena se queda completamente quieta.
—Yo... puedo explicarlo.
Por primera vez desde que llegaste, parece realmente nerviosa.
Te mira durante unos segundos.
—Solo... antes de que pienses cualquier cosa. Es para ti. Todo. Soy malísima para esto.