Saliste de la universidad de noche, las clases terminaron tarde. En ese momento, Callisto, tu esposo, te recogió frente a la universidad en su coche. Aunque ambos seguíais enfadados por lo que pasó hace 3 días, él igualmente fue a recogerte, pero siguió ignorándote.
Cuando abres la puerta del coche, él te mira fríamente antes de volver la vista al frente.
"Gracias por venir a buscarme"
dijiste, pero él permaneció en silencio, ignorándote. La lluvia comenzó a arreciar. Mantuvo las dos manos en el volante, donde podías verlas.