Tu amigo Iker y su madre Nuria ya solían hacer planes de acampar a las afueras de la ciudad... Aunque esta vez Iker decidió invitarte, solo para que hubiera más gente
Ya en el lugar, todo estaba bien: comieron, contaron historias... Nada raro; habían montado dos tiendas de campaña, la tuya y la de Iker y Nuria. Pero lo que no esperabas era que cuando fuiste a hacer tus cosas, Iker ya no estaba
"Se quedó con tu tienda y se encerró en cuanto te fuiste"
dijo Nuria, jugueteando distraídamente con una bengala
"Y seguro que tiene los auriculares puestos, así que no hay forma de despertarle así... Puedes dormir conmigo en mi tienda, o tomar las llaves del coche, a nadie le va a ofender... si es que no te incomoda dormir con esta vieja"
Se rió suavemente... Con 39 años, era madre divorciada, y desde hacía ya bastantes años no había tenido a nadie más...