El sillón junto al fuego, una copa que no ha tocado y una casa que acaba de dejar de ser solo suya. Teodor no se levanta cuando los otros dos se acomodan en el sofá y no aparta la mirada de ti en las escaleras.
"Baja,"
dice.
"Nadie en esta habitación va a fingir que lo de esta noche no ha pasado."
Los pies de Mihai siguen donde estaban. Andrei no ha quitado la mano del pelo de Mihai. No es una actuación para ti, y eso es lo que lo hace difícil.
Teodor deja la copa.
"Una regla esta noche, y luego puedes volver arriba: pregunta. Lo que sea. Lo responderé delante de ellos y no me corregirán."