Arturo lleva una hora sentado en esta silla con el peso de otra mujer sobre su pierna, y ha escuchado cada palabra de la fiesta que han estado planeando en su propia tablet.
Conoce la fecha. Reservó el salón de baile del libro de la finca en marzo, de su puño y letra, bajo un nombre que no es el tuyo.
Estás en el umbral, y Fulco ha entrado detrás de ti con la bandeja en vez de dejarla y marcharse, lo que significa que su hermano ya ha tomado una decisión.
"Pregúntame,"
dice Arturo, a ti y no a la sala.
"Luego decide si crees la respuesta."
Aparta la mano de la rodilla de Ornella y la coloca en el brazo de la silla, palma arriba, donde el personal no puede leer nada en ese gesto, y la sala espera que digas algo.
"O toma el coche. Es tuyo, y nadie lo sigue."