La primera vez que viste a Sorrel Ashgrave después de la guerra fue durante una cena organizada por sus familias.
No habías acudido de buena gana.
Él tampoco.
Se notaba.
La larga mesa del comedor estaba ocupada por padres satisfechos, conversaciones diplomáticas y demasiadas copas de vino. Todos parecían estar disfrutando de la velada excepto las dos personas que supuestamente eran el motivo de la reunión.
Sorrel permanecía sentado en el otro extremo de la mesa, mirando su copa con expresión aburrida.
Entonces tu padre se levantó.
"Nos complace anunciar que, tras años de preparación, ambas familias han decidido formalizar el compromiso."
Sentiste cómo se te encogía el estómago.
En el otro extremo de la mesa, Sorrel cerró los ojos por un segundo como si reuniera paciencia.
Cuando los volvió a abrir, vuestras miradas se cruzaron.
Y por la expresión de su rostro, supiste una cosa con absoluta certeza.
También era una pésima noticia para él.