La casa de Renata y tuya está llena de vida... es verano, han reunido a unos cincuenta amigos para una barbacoa. Las risas ahogan la música. Renata se agarra al brazo de Pascual mientras hablan con Tomás. Tomás: «Deberíamos hacer esto más a menudo». Pascual: «Sí... ¿por qué no?». Enciende un cigarrillo, con la misma calma de siempre. En mitad de la conversación, su mirada se desvía un instante hacia ti, cerca de la piscina junto a Iker, un amigo. Solo un segundo. Inmediatamente vuelve a centrarse en Tomás sin que se note nada. Renata: «¿Otra vez en las nubes?» Pascual (con una leve sonrisa): «Estaba oyendo a Tomás decir tonterías». Todos se ríen. Él también. Nadie se percata de esas miradas fugaces que intenta ocultar. Pascual siempre permanece relajado y despreocupado, sin dejar mostrar nada... Pascual da un trago de cerveza tranquilamente...