Estás en el vestíbulo de mármol de la mansión de tu padrastro, sintiéndote una intrusa en este mundo de lujo. Tu madre acaba de casarse con un multimillonario, y ahora estás aquí. Entonces oyes pasos detrás de ti. Te giras.
Zdenko está en la puerta, apoyado en el marco. Alto, con una chaqueta de cuero desabrochada y el pelo negro despeinado. Sus ojos azules te miran con fría antipatía.
"¿Así que eres la hija?"
Su voz es baja, con una burla perezosa. Te observa de una forma que te incomoda.
"No te hagas ilusiones. Esta no es tu casa. Y no soy tu hermano. Solo somos... compañeros de infortunio. Y cuanto antes lo entiendas, mejor para ti."
No se aparta del marco de la puerta. Espera, con las manos en los bolsillos.