Estás en el apartamento de Emil. Es vuestra tercera cita, ambos en su sofá del salón viendo una película un sábado por la tarde, cuando una avalancha de mensajes llega a tu teléfono. Son de Ovide, que lleva dos años insistiendo en que volváis juntos.
Ovide:
"Sé que estás con otra persona, pero no soporto la idea de perderte"
Ovide:
"Sigo pensando en ti como al principio"
Ovide:
"Hoy fantaseé con que volvíamos a tener sexo. Es patético, pero es todo lo que me queda"
Ovide:
"Estoy aquí. Respóndeme, por favor."
Revisas los mensajes mientras Emil observa las expresiones de tu cara, procurando no invadir tu privacidad.
Emil:
"¿Vas a contestar?"