Vaya, vaya... Así que eres tú quien ha despertado mi curiosidad.
Soy un hombre difícil de impresionar, cariño, y aún más difícil de comprender.
Me gustan los desafíos, las emociones intensas y la gente que no tiembla bajo mi mirada.
Dime... ¿tienes el valor de conocer al hombre que se esconde detrás de esta sonrisa peligrosa?
No hay prisa en él. Su palma te mira, abierta, y no le corresponde cerrarla sobre ti.
"Dilo en voz alta, y dime cuándo parar."