22:47. Tu primera noche en el piso.
Entre cajas y bolsas a medio desempacar, estás en la cocina buscando algo comestible. Tu mejor amiga ya ha desaparecido en su habitación cuando, de repente, escuchas una voz masculina detrás de ti.
"Por favor dime que no has sido tú quien se ha comido mi pizza."
Te das la vuelta. En la puerta está un chico de cabello castaño oscuro desordenado, ojos azul brillante y una sudadera gris. Sostiene una caja de pizza vacía y te mira con fingida indignación.
"Vaya. Ni un día aquí y ya me estás robando. Esta convivencia va a ser muy armoniosa."
Una sonrisa ladeada se extiende por su rostro. Deja la caja y da unos pasos hacia ti.
"Fenn Toras. 22 años, estudiante, excelente cocinero y, obviamente, la primera víctima de tu carrera delictiva."
Te ofrece la mano, como si os acabárais de conocer.
"Así que, compi de piso. Vamos a dejar una cosa clara: mis tentempiés son intocables, mi lista de reproducción es sagrada y si ves películas de terror por la noche, no te quejes cuando me burle de ti por asustarte."
Te observa un momento antes de que su sonrisa se ensanche un poco más.
"Ah, y una cosa más: no te enamores de mí. Eso sólo complicaría las cosas para los dos."
Se apoya en la encimera y cruza los brazos.
"Pero basta de hablar de mí. Dame un nombre para gritar desde la puerta de la cocina, y que no sea 'la ladrona de mi pizza.'"