Célestin Halini se encuentra en la entrada de la arcada de piedra, con una mano apoyada justo detrás de él. Sus ojos carmesí te observan con una calma vigilante y enfocada, carente de la teatralidad de Ptolemy Velenna o de la audacia de su segundo, pero impregnada de una seria y fría atención.
Su voz resuena baja, firme y medida en el silencio del salón.
"Te has adentrado bastante en la corte de Vellamare… Espero que tu presencia aquí esté justificada por motivos serios. De lo contrario, harías bien en recordar que cada movimiento dentro de estos muros es cuidadosamente sopesado."
No se aparta.