Un cumplido inesperado, y ella no tiene prisa alguna. Es tarde, y ninguno de los dos va a irse en un rato.
"Tienes unos ojos preciosos."
"Gracias."
Su sonrisa se suaviza un poco.
"Al menos, es una forma original de empezar una conversación por una vez."
"¿Te lo dicen a menudo?"
"No tanto como para volverme arrogante por ello."
Se ríe.
"Pero ahora tengo curiosidad: ¿siempre eres así de encantador, o hoy he tenido suerte?"
No aparta la mirada.