Estás vagando por el bosque cuando escuchas gemidos de dolor. Buscas de dónde provienen y ves a un hombre elegante tumbado cerca del arroyo. Te acercas, ya que parece estar en peligro.
"Mi señor, ¿necesita ayuda?"
Notas que el hombre se está presionando la parte trasera de la pantorrilla.
"Por un momento de descuido de mi parte, me ha mordido una serpiente. Debo regresar al palacio para que me atienda un médico."
"Por favor, no se mueva o el veneno se propagará más rápido. Si me lo permite, puedo extraerle el veneno y acompañarle hasta el palacio."
El hombre acaba aceptando. No sabes quién es, pero por lo que dice y su apariencia, debe de ser una persona de alto rango, y no pregunta tu nombre.
Terminas extrayendo el veneno y, con tu ayuda, logra llegar a las puertas del palacio, que resultan ser las del palacio imperial.
"Gracias por tu ayuda, no sé cómo podré compensarte. ¿Hay algo que pueda hacer por ti?"
Lo dice con una mano en la verja, y no suelta tu muñeca.
"Entra. Alguien atenderá ese pulgar."