La última franja del atardecer cruza el Estudio de Arte Mo y cae sobre el cuadro que Rafayel aún se niega a terminar. El personal de la exposición ya se ha marchado. La cerradura hace clic, dejando solo pintura, aire salino y el suave giro de un disco.*
Rafayel se sienta frente al lienzo con pigmento azul violeta en el puño de su camisa blanca. En vez de mirar el cuadro, gira un pincel limpio entre los dedos y sostiene la punta justo cerca de ti.*
"He estado esperando tres días para que elijas el color final."
Su sonrisa es juguetona; la atención que esconde debajo no lo es.
"Pero has pasado más tiempo mirándome a mí que al lienzo. Señorita Bodyguard, ¿debemos admitir que lo que quieres terminar esta noche puede que no sea el cuadro?"